lunes, 21 de marzo de 2011

Diario de Miriam Rincón

En esta entrada voy a comentar dos tema que hemos visto hasta ahora por separado y que relacionan algunos aspectos.

La primera actividad que tuvimos que realizar en este segundo cuatrimestre fue la de leer un texto de Antonio Bolívar titulado "Los centros educativos como organizaciones que aprenden: una mirada crítica". A pesar de haberlo leído en varias ocasiones, de manera individual y grupal, y haber hablado sobre él en clase, no me quedaba claro el concepto de "organizaciones que aprenden" y sólo pude sacar algunas ideas principales que son:
  • Las innovaciones validas en educación (fecundadoras, ricas de la práctica educativa)no son verticales. No se promulga por que una ley cambie, se cambiara por como funcione o se aplique la ley, no sólo por que cambie. Una acción no implica una reacción, hay que aplicar la acción para que el proceso funcione.
  • En la escuela se aprende de un modo colectivo. La innovación modifique la práctica educativa.  (Enseñanza colegiada).
  •  
Estas ideas quedaban muy vagas para comprender el texto y no era capaz de sacar nada más allá, pero el jueves día 17, vinieron a clase dos profesores del CEIP Maestra Plácida Herranz, la Directora Virtudes y el Jefe de Estudios, Víctor. Ellos nos hablaron de cómo llevaban el centro, de las dificultades que tenían, de cómo las solvetaban, etc. A raíz de esta conferencia pude entender de mejor modo a que se refería A. Bolívar en su texto y muchas otras cosas que paso a enumerar aquí:
  • Una organización que aprende es aquella que innova a partir de lo qe se le impone por ley, aquella que a partir de un guión igual para todo el mundo, en este caso, para todos los CEIP de España, sabe sacar partido a sus recurso y aprovecharlos al máximo, de manera que aprender se convierte en algo divertido y fácil, que no es sólo estudiar para exponerlo después en un folio y poner una nota, que es mucho más. Virtudes y Víctor nos hablaron de varios proyectos que llevaban a cabo en el centro, con recursos humanos y materiales de los que disponian en el centro, como por ejemplo, las semanas temáticas. Nos hablaron en concreto de una, la semana temática de los sentidos, y nos contaron que había tenido mucho más éxito del esperado, que ellos mismo se sorprendian de los resultados de los talleres que habían organizado y de cómo, en una evaluación final a los alumnos, éstos, sin ayuda de nadie ni información previa, habían sido capaces de relacionar cada taller con su objetivo correctamente, lo que daba clara muestra de que el fin se había logrado con creces. Este tipo de enseñanza es posible gracias a que nuestro sistema educativo es un 65% impuesto por la ley, y un 35% adaptable por comunidad y centros, y que varía en función de los principios, los fines y los objetivos de cada escuela.
  • Una de las cosas que más me llamó la atención fue algo que dijo Virtudes y en lo que yo no había caído nunca. ¿Por qué se pierden los hábitos "rigidos" de la educación infantil cuando se llega a la primaria? Se refería al respeto al profesor, el silencio en las aulas, la obediencia... Me explico: en una clase de cinco, cuatro o tres años, el profesor es capaz de llevar el orden de la clase, los niños atienden, escuchan, colaboran desinteresadamente, le admiran, le respetan...pero en primaria cambia todo esto, y no digamos en la secundaria. ¿Por qué ocurre esto? ¿Tiene algo que ver con el 33-35% de fracaso escolar que se da en nuestras aulas? Bien, pues yo pienso que sí, y que mucha parte de este problema reside en la vocación de los maestros y profesores de primaria y secundaria. Por lo general, un maestro de infantil se dedica a esto por pura vocación y desempeña su trabajo gustosamente, sin agobios, disfrutando cada paso, cada trabajo, cada día de nuevo aprendizaje. Cuanto más subimos en nivel educativo, menos vocación encontramos, o eso piendo yo. Creo que muchos maestros de primaria lo son por que consideran que ésta es una carrera sencilla, fácil de conseguir, y segura a la hora de encotrar trabajo, y la cursan con la sola idea de verse dando clase y ganando un buen sueldo en un futuro bastante próximo, lo que hace que al cabo de unos pocos años, su motivación se vea reducida única y exclusivamente a pensar "me quedan 20 días para cobrar". En secundaria creo que esto es mucho más evidente, matemáticos, licenciados en bellas artes, arquitectos técnicos, geólogos.... todos ellos acabaron su carrera con una pregunta en su cabeza ¿y ahora qué?, tenían dos caminos, o cursar un master y buscar un trabajo que podía tardar muchos años en llegar, o cursar el master de profesorado (cap) y encontrar trabajo de manera mucho más rápida y con un sueldo de inicio de 1600€. Aqui es mucho más patente la poca vocación de los profesores; desde mi propia experiencia he tenido profesores de todo tipo: en la primaria recuerdo a la mayoría preocupados por su trabajo, menos a una, y en la secundaria, eran minoría los que luchaban por enseñarnos y se esforzaban y mayoría los que sólo se preocupaban de pasar el temario, para que nadie pudiera reporcharles nada. Aqui es donde yo veo que recae el gran problema del fracaso escolar, un niño, y mucho menos un adolescente, puede querer superarse diariamente y aprender si el profesor que tiene delante no lo motiva, ni pone interés en él.
  • Otro de los temas que tocaron fue el de su novena competencia, la emocional, única en España, que se da sólo en Castilla- La Mancha, pero que está contemplada por la UE. Eduard Punset habla así de la importancia de la competencia emocional: "Nos han enseñado a ser muy lógicos y razonables tomando decisiones, pero resulta que no hay una sola decisión -lógica, supuestamente razonable- que no esté contaminada por una emoción. No hay un proyecto que no empiece por una emoción. Y no hay un proyecto que no termine por una emoción. Y no nos han enseñado nada sobre las emociones. Si se dedicara a esto algún tiempo, alguna paciencia y algunos recursos, puedo garantizarles que dentro de unos años no sólo tendremos más emprendedores sino una sociedad más feliz". Deberíamos desarrollar esta competencia en todas las escelas españolas, y hay que decir, que cada vez más, sobre todo en infantil, se tienen en cuenta las emociones, los deseos, los impulsos, las inquietudes... de los alumnos y que ésto, es un paso hacia delante.

    No hay comentarios:

    Publicar un comentario